El primer día real de la Ruta 66
Salir de Chicago es el verdadero punto de no retorno del viaje. La ciudad se queda atrás con sus rascacielos, el tráfico y el ruido constante, y en cuestión de minutos todo empieza a cambiar. La carretera se abre, los edificios se espacian y, sin darte cuenta, estás entrando en la Ruta 66 de verdad.
Este primer tramo no es el más espectacular en cuanto a paisajes, pero sí uno de los más importantes del recorrido. Es donde empiezas a entender el ritmo del viaje, a acostumbrarte a parar constantemente y a entrar en esa dinámica de carretera que marcará los próximos días.
Primer parada: el pasaporte de la Ruta 66 en Joliet

La primera parada del día tiene algo especial porque no es solo una visita, es el inicio simbólico del viaje. En el Illinois Rock & Roll Museum on Route 66 se puede recoger el pasaporte de la Ruta 66, un cuaderno que vas sellando a lo largo del recorrido en distintos puntos históricos.
Más allá del propio museo, esta parada marca mentalmente el comienzo del viaje. Es el momento en el que dejas de ser un turista en Chicago para convertirte en alguien que está recorriendo la Ruta 66 de verdad.
Muy cerca está el parque Kicks on Route 66, un espacio curioso dentro de la ciudad, y justo enfrente la fachada de Dick’s Towing Service Inc., donde todavía se conserva un pequeño tramo de la calzada original. Son detalles sencillos, pero ya empiezan a poner en contexto lo que fue esta carretera.
Wilmington y el primer gran icono de la ruta

La siguiente parada importante es Wilmington, donde aparece uno de los símbolos más reconocibles de todo el viaje. En el Launching Pad Drive-In se encuentra el famoso Gemini Giant, una figura gigante que se ha convertido en una de las imágenes clásicas de la Ruta 66.
Es una de esas paradas que no necesitan explicación. No es solo lo que hay, sino lo que representa. Aquí es donde mucha gente tiene la primera sensación clara de estar dentro de la ruta que llevaba años imaginando.
Pequeñas paradas que construyen la Ruta 66

A partir de aquí el día se convierte en una sucesión de pequeñas paradas que van construyendo el carácter del trayecto.
En Braidwood, el Polk-A-Dot Drive In mantiene el estilo clásico de los diners americanos. En Gardner aparece la antigua Two Cell Jail, una pequeña cárcel histórica que se visita en pocos minutos pero que forma parte del encanto de la ruta.
Más adelante, en Dwight y Odell, aparecen dos antiguas gasolineras restauradas que ayudan a entender cómo era viajar por aquí en sus años de máximo esplendor. Son paradas rápidas, pero muy representativas del espíritu de la Ruta 66.
En este tramo también empiezan a aparecer los primeros restos de carretera histórica y curvas conocidas, como la zona de Lexington o el entorno de Towanda, donde la carretera original todavía se intuye entre tramos más modernos. Son detalles que pasan desapercibidos si no se conocen, pero que dan mucha coherencia al recorrido.
Pontiac: uno de los puntos más interesantes del día

Pontiac es probablemente una de las paradas más completas de esta etapa. Aquí se encuentra la sede de la Route 66 Association of Illinois, y es también donde están algunos de los murales más conocidos del estado.
Pero hay un rincón que le da todavía más alma a esta parada: el legado de Bob Waldmire. En Pontiac se puede ver su autobús escolar, con el que recorrió y vivió en la carretera madre, un vehículo convertido en pieza de visita que refleja perfectamente su forma de entender la Ruta 66. Waldmire fue un artista muy vinculado a la carretera, conocido por su estilo de vida sencillo y por haber retratado como pocos el espíritu de la ruta. Su autobús es casi una extensión de esa filosofía, una forma de entender el viaje como algo pausado, creativo y muy conectado con la carretera.
Pontiac no es solo una parada bonita o fotogénica. Es un lugar donde empiezas a notar que la Ruta 66 no es únicamente una carretera, sino también una historia contada por personas que la vivieron de una forma muy especial.
Springfield: historia, símbolos y un final con matices
La llegada a Springfield marca el final de la etapa más larga del primer tramo del viaje.
Aquí aparece una de las visitas más importantes de todo Illinois: la tumba de Lincoln en el Lincoln Tomb. Es un lugar con mucha carga histórica y muy recomendable si se llega con tiempo suficiente.
También está el conocido Cozy Dog Drive In, en el Cozy Dog Drive In, donde se puede probar uno de los snacks más típicos de la Ruta 66. No es una experiencia gastronómica sofisticada, pero sí muy representativa del viaje.
Muy cerca se encuentra también el Shrine of Our Lady of the Highways, una parada curiosa que suele pasar desapercibida pero que encaja bien dentro del ambiente del recorrido.
En nuestro caso, no dio tiempo a ver todo lo relacionado con Lincoln porque llegamos fuera de horario, algo bastante habitual cuando el día se alarga entre paradas. Es importante tenerlo en cuenta al planificar esta etapa, ya que Springfield tiene más contenido del que parece a primera vista.
Noche en Litchfield: descanso antes de continuar
Aunque el final lógico del recorrido es Springfield, muchos viajeros acaban durmiendo en Litchfield por cuestiones de tiempo, precio o logística. No es una parada turística como tal, pero sí un buen punto para descansar y cerrar el primer día de carretera antes de continuar con la siguiente etapa. Si no llegaste con tiempo para ver todo lo relacionado con Lincoln y es un imprescindible para ti, opta por dormir en Springfield y empezar con esta parte al día siguiente.
Una etapa de transición que marca el inicio del viaje
Este primer tramo no es el más espectacular, pero sí uno de los más importantes. Es donde se pasa de la idea de la Ruta 66 a la experiencia real. Donde empiezan las paradas improvisadas, los descubrimientos inesperados y la sensación de que el viaje ya no va solo de llegar a sitios, sino de todo lo que ocurre entre ellos.
En la guía descargable puedes encontrar estos y muchos otros puntos de la Ruta 66 más desarrollados. Cada parada está explicada de forma individual, con su información práctica completa: qué es exactamente el lugar, dirección, horarios o precios, además de otros sitios que no aparecen en este resumen del blog. Es una forma de tener todo el recorrido mucho más ordenado y con todos los datos necesarios para que puedas hacer el viaje con la información clara en cada parada, sin perderte nada importante por el camino y con la libertad de elegir qué puntos te interesan más a ti.
En el siguiente tramo, la Ruta 66 empieza a coger más carácter propio y la carretera empieza a mostrar por qué se ha convertido en uno de los viajes más míticos del mundo.