Esta etapa es de las que te hacen sonreír varias veces sin esperarlo. Empiezas en Missouri y acabas ya metido de lleno en Oklahoma, con paradas que van desde lo histórico hasta lo totalmente curioso.
Es un día muy “Ruta 66 en estado puro”: puentes antiguos, pueblos pequeños, coches de película y sitios que parecen diseñados para que bajes del coche aunque sea cinco minutos. Aquí ya empiezas a notar que cada parada tiene su propia historia, aunque a veces sea un poco surrealista.
Gay Parita en Ash Grove: historia viva de la Ruta 66
La primera parada del día es la conocida Gay Parita Sinclair Station, en Ash Grove Missouri.
Es una recreación de una antigua gasolinera Sinclair, y lo más especial es que no es un museo típico. Está lleno de objetos antiguos, recuerdos de la ruta y detalles que han ido añadiendo viajeros con los años. El propietario suele estar allí y te cuenta historias como si te conociera de toda la vida. Es una parada muy sencilla, pero con bastante alma.
Galena: el pueblo de Cars en la vida real
Llegamos a Galena Kansas, y aquí empieza uno de los tramos más divertidos del día.
La parada clave es Cars On The Route, donde verás el famoso coche que inspiró a Mate en la película Cars. Es imposible no sonreír al verlo.
Pero lo mejor es el propio pueblo. Mientras lo recorres, vas encontrando coches restaurados y guiños a la película en varias esquinas. Es de esos sitios donde el paseo en coche ya forma parte de la experiencia.
Baxter Springs: Rainbow Bridge
En Baxter Springs Kansas te espera el Rainbow Bridge.
Es un puente de arco de hormigón construido en 1923 y es el único de este tipo que queda en toda la Ruta 66. Es muy fotogénico y se pasa rápido, pero merece totalmente la parada.
Miami (Oklahoma): la Route 66 en versión pequeña
Sí, hay un Miami Oklahoma, y no tiene nada que ver con Florida.
Aquí haces una parada en el Sidewalk Highway Landmark, un pequeño homenaje a la ruta original que se puede ver mientras haces un trocito original de la Ruta 66, ahora en deshuso. Es una parada corta, pero ayuda a seguir conectando con la historia de la carretera.
Afton: museo curioso en mitad del camino
En Afton Oklahoma paramos en el Crosstar Flag and Tag Museum.
Es un museo pequeño y un poco peculiar, vas a encontrar todo tipo de objetos curiosos y vintage además de poder charlar un rato con el dueño, que estará encantado de contarte mil historias sobre la zona y la carretera madre.
Catoosa: la ballena más famosa de la Ruta 66
Llegamos a Catoosa Oklahoma, donde está uno de los iconos más conocidos de toda la ruta: la Blue Whale of Catoosa.
Es una ballena azul enorme construida en los años 70 como regalo de aniversario. Hoy es uno de los símbolos más fotografiados de la Ruta 66. Está en un pequeño estanque y puedes pasear alrededor, es muy fácil de visitar y bastante entretenido.
También puedes pasar por el Arrowood Trading Post, una tienda de carretera típica donde siempre acabas echando un vistazo.
Tulsa: el Centro del Universo
En Tulsa Oklahoma hacemos una parada curiosa en el Center of the Universe.
Es literalmente un punto en el suelo donde, si hablas, el sonido vuelve con eco distorsionado. Está en medio de la ciudad y es una parada rápida pero divertida, sobre todo si vas en grupo.
Sapulpa: Rock Creek Bridge
Pasamos por Sapulpa para ver el Rock Creek Bridge.
Es un puente histórico de la Ruta 66, bastante sencillo pero con encanto. Aquí lo importante no es el tamaño, sino el hecho de que sigues pisando tramos originales de la carretera.
Arcadia: Pops 66, el final perfecto del día
Terminamos la etapa en Arcadia Oklahoma, en uno de los sitios más conocidos de toda la Ruta 66: Pops 66 Soda Ranch.
Es una gasolinera restaurante con una tienda gigante de refrescos de todos los sabores que puedas imaginar. Es el sitio perfecto para hacer la última parada del día, tomarte algo frío y simplemente disfrutar del ambiente de la ruta antes de seguir hasta tu alojamiento de esta noche, que en nuestro caso fue en Oklahoma City
Así vivimos la etapa 3
Es una etapa muy entretenida porque no hay grandes trayectos aburridos. Todo el rato estás parando en sitios diferentes: pueblos con encanto, iconos de la Ruta 66, cosas raras y momentos muy fotogénicos.
Es de esas jornadas que no se hacen largas porque siempre estás pensando en la siguiente parada. Y eso, en la Ruta 66, es buena señal.