Este día es un poco diferente al resto. Empieza con uno de los grandes momentos del viaje y termina en un sitio que no tiene nada que ver con la Ruta 66… pero que apetece muchísimo: Las Vegas.
Es una mezcla curiosa: naturaleza brutal por la mañana, pueblos con esencia Route 66 al mediodía y luces, ruido y espectáculo por la noche. De esos días que parecen varios en uno.
Gran Cañón: un imprescindible (aunque el tiempo no acompañe)
Empezamos el día en el Gran Cañón del Colorado.
Es uno de esos sitios que has visto mil veces en fotos, pero cuando estás allí impresiona igual. Nosotros solo le dedicamos medio día porque el tiempo no acompañaba demasiado: nublado, algo de lluvia… pero aun así merece muchísimo la pena.
Si tienes mejor suerte con el clima, puedes alargar más la visita, pero incluso con mal tiempo sigue siendo una parada que no te puedes saltar.
Seligman: pura esencia de la Ruta 66
Después ponemos rumbo a Seligman, uno de los pueblos más auténticos de toda la Ruta 66.
Aquí todo gira alrededor de la carretera: coches clásicos, carteles, tiendas y ese ambiente que parece sacado de otra época.
Paramos en dos sitios clave:
- Delgadillo’s Snow Cap Drive-In, un lugar muy mítico donde todo tiene un toque divertido y un poco gamberro.
- Angel & Vilma Delgadillo’s Original Route 66 Gift Shop, que es prácticamente un símbolo de la recuperación de la Ruta 66.
Además, mientras paseas por el pueblo, vas viendo coches inspirados en Cars y mil detalles que hacen que el sitio tenga muchísimo encanto. Es de esos lugares donde apetece quedarse más rato del previsto.
Desvío hacia Las Vegas con parada en la presa Hoover
Aquí dejamos momentáneamente la Ruta 66 para poner rumbo a Las Vegas.
Antes, hacemos parada en la impresionante Presa Hoover, una de las obras de ingeniería más conocidas de Estados Unidos. Las vistas desde aquí son bastante espectaculares y merece la pena parar un rato.
Las Vegas: la ciudad que nunca duerme
Llegamos a Las Vegas (Nevada) y el cambio es inmediato.
Después de varios días de carretera, pueblos pequeños y gasolineras antiguas, llegamos a la ciudad de los neones, hoteles impresionantes y casinos 24h.
Nosotros terminamos el día dando un paseo nocturno por el Strip, disfrutando del ambiente y cenando en un In-N-Out Burger, nos habían recomendado esta cadena de hamburguesas hasta la saciedad así que nos lanzamos a probarla y sí, la recomendamos. Así terminamos este día, desviándonos de la Ruta a 66 por unos días.
Un día que mezcla naturaleza, carretera y espectáculo
Esta etapa es un contraste constante. Empiezas en uno de los paisajes más impresionantes del mundo y acabas rodeado de neones.
No sigue una línea “pura” de Ruta 66, pero eso también forma parte del viaje: adaptarlo, desviarte y vivir experiencias diferentes. Y este día, desde luego, tiene de todo.