América, Ruta 66

Etapa 6 de la Ruta 66: de Santa Fe (Nuevo Mexico) a Holbrook (Arizona)

Este día tiene algo especial. Sales de una ciudad con muchísimo encanto como Santa Fe y, casi sin darte cuenta, te metes de lleno en paisajes más áridos, más salvajes… más del oeste americano que todos tenemos en la cabeza.

Es una etapa muy completa: pueblos con historia, referencias a series míticas, tramos de carretera preciosos y uno de los parques nacionales más curiosos del viaje. Y para rematar, acabas durmiendo en uno de los alojamientos más icónicos de la Ruta 66.

Qué ver en Santa Fe: paseo y ambiente único

Antes de salir, merece la pena dedicar un rato a Santa Fe New Mexico.

Tiene un estilo completamente distinto a todo lo que vienes viendo: casas de adobe, calles con mucho encanto y un ambiente muy tranquilo. Es de esos sitios donde apetece pasear sin rumbo.

Puedes pasar por el Original Trading Post, una tienda muy típica donde encontrar artesanía local y ese toque auténtico del suroeste americano.

Madrid: parada en un ghost town con encanto

Primera parada en Madrid, pero esto no es una gran ciudad, es un antiguo pueblo minero reconvertido en algo bastante curioso.

Se le conoce como “ghost town”, pero en realidad tiene vida: galerías, tiendas pequeñas y ese aire alternativo que lo hace diferente. Es una parada corta, pero muy agradable para empezar el día.

Albuquerque: ruta por Breaking Bad

Llegamos a Albuquerque, donde cambia completamente el plan.

Aquí puedes buscar varias localizaciones de Breaking Bad, que están repartidas por la ciudad. Es bastante divertido ir reconociendo sitios si has visto la serie. Si te acercas por la casa de Walter White, ten en cuenta que los dueños no son muy amables con las visitas y curiosos, así que pasea disimuladamente por la acera de enfrente si quieres echar un vistazo o pasa de largo con el coche si te pica la curiosidad y poco más. Suelen increpar a quien se para a hacer fotos o grabar.

Nosotros paramos a comer en Twisters, que en la serie es Los Pollos Hermanos. Más allá de la gracia, se come rápido y bien, perfecto para seguir la ruta sin perder tiempo.

Después dimos un paseo por la ciudad antes de volver al coche.

Gallup: paseo por Coal Avenue

En Gallup recorrimos la Coal Avenue. Es la calle principal y concentra bastante bien ese ambiente clásico de la Ruta 66: carteles antiguos, tiendas y ese aire de pueblo de carretera que tanto gusta.

Lupton: Teepee Trading Post

Seguimos hasta Lupton, donde está el Teepee Trading Post.

Es una tienda muy llamativa por su forma de tipi gigante. Aquí puedes encontrar artesanía nativa americana y souvenirs diferentes a los típicos. Es una parada rápida, pero muy visual.

Petrified Forest National Park: un paisaje diferente

Uno de los puntos más especiales del día es el Petrified Forest National Park.

Es un parque nacional donde puedes ver troncos de árboles petrificados de hace millones de años. El paisaje es muy diferente a todo lo anterior: colores rojizos, formaciones curiosas y una sensación bastante única. Si puedes, dedica al menos un rato a recorrerlo en coche y hacer alguna parada. Merece mucho la pena.

Holbrook: dormir en la Ruta 66

Terminamos la etapa en Holbrook, donde está uno de los alojamientos más míticos de la Ruta 66: el Wigwam Motel.

Aunque no te alojes (o sí), merece la pena acercarse a verlo. Las habitaciones son tipis de hormigón y todo el conjunto tiene ese aire retro tan característico.

Después de echar un vistazo, toca descansar. Porque lo que viene en las siguientes etapas… también promete.

Una etapa que mezcla de todo… y funciona

Este día es un poco mezcla de todo lo que hace especial la Ruta 66: ciudades con historia, referencias pop, paisajes distintos y alojamientos únicos.

No es una etapa pesada, pero sí muy completa. Y lo mejor es que cada parada aporta algo diferente, así que el día se pasa sin darte cuenta.

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