Nada más aterrizar en Hong Kong nos hicimos con la Octopus. Y si hay una cosa que sacamos del bolsillo más que el móvil durante todo el viaje, fue esa tarjeta.
Que si sois de los que preferís llevarlo todo atado antes de salir de casa, seguid leyendo, porque esto os va a ahorrar más de un rato de cola y más de una duda con el cambio en efectivo.
Qué es exactamente
La Octopus es una tarjeta monedero recargable. Funciona como un bono transporte y como un pequeño monedero al mismo tiempo: la usas para pagar el metro, el autobús, el tranvía, el ferry, y también en tiendas, cafeterías, restaurantes y hasta en máquinas expendedoras por toda la ciudad. La lista de sitios donde la aceptan es bastante larga, así que lo normal es acabar usándola para casi todo lo pequeño del día a día.
Dónde conseguirla
Se puede comprar en algunas estaciones de metro (no en todas, ojo con esto), en máquinas como esta:
[FOTO: máquina de Octopus en estación de metro]
O directamente en Klook, para recogerla ya al llegar al aeropuerto, te dejo el enlace aquí.
Si tienes iPhone, hay otra opción
Nosotros la llevamos siempre en formato tarjeta física, pero si vas a viajar con un iPhone 8 o superior puedes evitarte incluso ese paso: existe una Octopus digital que se añade directamente a Apple Wallet, sin coste de tarjeta y sin depósito. La puedes activar antes de salir de casa o ya en el aeropuerto con el wifi, y funciona exactamente igual que la física a la hora de pagar. Si viajas con Android, lamentablemente esta opción no está disponible de momento para ti y lo más sencillo sigue siendo la tarjeta física.
Cuánto cuesta y cómo recargarla
39 HKD, unos 4-5 €. Ese importe es solo por la tarjeta en sí: no lleva saldo incluido ni te piden depósito. Después le cargas el dinero que quieras ir gastando.
Se recarga en varios puntos de la ciudad, incluidos establecimientos normales y también los puntos relacionados con el transporte. Nosotros íbamos controlando el saldo sobre la marcha y recargando según lo necesitábamos, sin agobios ni planificación previa.
Cómo se usa
Para el transporte, no puede ser más simple: acercas la tarjeta al lector del metro, tranvía o autobús, esperas el pitido, y pasas. Para pagar en una tienda, la enseñas y el propio personal te dice cuándo acercarla al lector.
¿Merece la pena?
Para nosotros, es un sí rotundo.
Que no es imprescindible para sobrevivir en Hong Kong, que se puede ir tirando de tarjeta bancaria o efectivo. Pero hace que el día a día sea muchísimo más cómodo. Vais a usar transporte todo el rato, así que en lugar de sacar la tarjeta del banco cada dos por tres o andar buscando efectivo, simplemente haces beep y sigues con tu vida. Además luego te la llevas como recuerdo de tus aventuras por Hong Kong.
Y hay algo que nos gustó especialmente, te olvidas bastante del dinero físico durante el viaje.
Beep, y a otra cosa.