Dos de los sitios más conocidos de Hong Kong en Instagram son Choi Hung Estate y los edificios monstruo de Quarry Bay, y los dos tienen algo en común: son bloques de viviendas normales y corrientes que, por una cuestión de color o de perspectiva, se han convertido en parada obligada para turistas con cámara. Fuimos a los dos, y vamos a seros sinceros desde ya: ninguno nos pareció imprescindible, pero tampoco nos arrepentimos de haberlos visto. Os contamos qué nos encontramos, qué merece la pena saber antes de ir y si, en nuestra opinión, compensa el desvío.
Choi Hung Estate, el arcoíris que sale en todas las fotos
Fuimos hasta ahí porque ya conocíamos el sitio de haberlo visto tropecientas veces en Pinterest: once bloques de vivienda pública pintados como un arcoíris. Choi Hung, de hecho, significa literalmente eso, arcoíris, y el complejo se construyó en 1964 como vivienda social, así que nadie lo levantó pensando en Instagram.
Y aquí va la parte menos glamurosa: los colores en persona se ven bastante más apagados que en las fotos que corren por ahí. No sabemos si es que el tiempo los ha ido suavizando o que las fotos están editadas hasta decir basta, probablemente un poco de las dos cosas, pero el contraste sigue siendo bonito de ver, que conste. Lo que más nos hizo gracia fue encontrarnos, en la misma cancha de baloncesto, un cartel de prohibido jugar con pelotas. En una cancha de baloncesto. Que alguien nos lo explique, porque nosotros todavía nos estamos riendo.
Información práctica para visitar Choi Hung Estate
Se llega en metro, parada de Choi Hung, salidas C3 o C4, y desde ahí son cuatro minutos andando siguiendo los carteles. No olvidéis que la gente vive ahí de verdad y juega sus partidos de verdad, así que si hay uno en marcha, se espera y no se interrumpe por una foto.
¿Que si merece la pena? Es curioso, sí, nos sacó una sonrisa. ¿Prioridad si vais justos de tiempo? Sinceramente, no. Depende de cuánto tiempo le dediquéis a la ciudad, pero a nosotros nos pilló de paso hacia otra cosa, y así lo repetiríamos si volviéramos.
Los edificios monstruo de Quarry Bay
A estos llegamos buscando ideas para el viaje: dimos con una foto en Pinterest que nos dejó con la boca abierta y nos pusimos a investigar qué demonios era aquello. Resulta que son cinco bloques (Fook Cheong, Montane Mansion, Oceanic Mansion, Yick Cheong y Yick Fat) construidos en los sesenta y subdivididos en 1972, tan pegados unos a otros que el patio interior se hizo viral por la sensación de agobio que da mirar hacia arriba desde abajo. Se le conoce también como Monster Building, y desde que una foto suya se hizo viral en 2013 se le relaciona con las localizaciones que inspiraron algunas escenas de Transformers: La era de la extinción.
Y es verdad, estando ahí abajo rodeados de fachadas por todos lados uno se siente diminuto de verdad, no es solo postureo de fotógrafo. La imagen que todo el mundo busca es la de la escalera al fondo del patio, así que si esa foto es vuestra prioridad, tocará madrugar: la cola es larga y la gente se lo toma con calma para posar.
Información práctica para visitar los edificios monstruo
Un aviso serio antes de ir: nada de drones, están totalmente prohibidos, y por mucho que el sitio se haya convertido en atracción turística, sigue siendo el hogar de muchísima gente, así que bajad la voz y no os paséis. Para llegar, la estación es Quarry Bay (salida A) o Tai Koo (salida B), menos de cinco minutos andando por King’s Road desde cualquiera de las dos.
¿Merece la pena el desvío? Si vais con el tiempo justo, nosotros no iríamos: no está cerca de nada más, así que implica ir solo a por esto. Ahora, si tenéis un rato libre y curiosidad, id, porque la sensación de pequeñez ahí abajo no se consigue en ningún otro sitio de Hong Kong.
¿Cuál elegir?
Entre los dos, nos quedamos con los edificios monstruo, sin dudarlo. Impresionan más en persona que Choi Hung, que se queda un poco por debajo de lo que promete internet. Pero ojo, que ninguno de los dos os va a arruinar el viaje si decidís saltarlos. A veces lo instagrameable engancha más en la pantalla que en la vida real, y no pasa nada por reconocerlo.
¿Los teníais en la lista? Contadnos si alguno os sorprendió, para bien o para mal.