Yuanjiajie es la zona de Zhangjiajie National Forest Park donde están los famosos pilares de piedra que inspiraron los paisajes de Avatar, y el ascensor Bailong es la forma más rápida de subir hasta allí. Entre los dos, más el primer puente natural del mundo que también está en esta zona, se puede montar perfectamente la mitad de un día de ruta por el parque.
Un apunte antes de seguir, porque genera bastante confusión al buscar información, todo este conjunto pertenece al Área Escénica de Wulingyuan, la gran zona declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Pero dentro de Wulingyuan hay varias reservas distintas, y Yuanjiajie pertenece en concreto al Parque Nacional Forestal de Zhangjiajie, mientras que Tianzi Mountain, que también vale la pena visitar, es otra reserva separada dentro de la misma área. Mismo paraguas, sitios distintos.
Nosotros empezamos el día nada más abrir y estuvimos hasta mediodía. Se le puede dedicar perfectamente un día completo a esta zona, pero con media mañana ya nos dio tiempo a ver lo esencial sin ir corriendo.
El ascensor Bailong
Tuvimos la suerte de subir de los primeros, así que apenas hicimos cola y vimos en primera fila las vistas en cuanto empieza la zona acristalada. Aun así, ojo con esto, hay bastante gente que se cuela sin ningún pudor, a base de empujones, así que si te toca hacer cola con más movimiento, prepárate para defender tu sitio.
El Bailong es el ascensor exterior más alto del mundo, con 326 metros de recorrido pegado a la pared de roca. La subida dura menos de dos minutos, pero ahorra una caminata de hasta tres horas si tuvieras que subir andando. El billete de ida cuesta 65 CNY (unos 8 €) y se compra aparte de la entrada general al parque, así que no des por hecho que va incluido.
Yuanjiajie: las montañas de Avatar
Al salir del ascensor entras en Yuanjiajie, la zona que inspiró los paisajes de Avatar. Fuimos directos al mirador de Avatar Hallelujah Mountain, y lo que dicen es verdad, las fotos no le hacen justicia. Te sientes diminuto al lado de esos pilares de piedra, algo que en foto simplemente no se transmite igual.
En esta misma zona hay un puesto donde te graban con dron mientras estás en el mirador. No recordamos el precio, así que compruébalo tú mismo si te interesa. Nosotros no lo hicimos, pero está ahí como opción si quieres un recuerdo distinto al típico selfie.

El primer puente natural del mundo
Otra parada obligada es el First Bridge Under Heaven, conocido como el primer puente natural del mundo, un arco de piedra formado enteramente por la erosión, sin nada de construcción humana debajo.
Lo que más nos llamó la atención es que está completamente cubierto de cintas rojas. Es una tradición local, la gente las ata para pedir un deseo, casi siempre relacionado con el amor o la buena suerte, y hay puestos justo al lado donde las venden. Nosotros también dejamos la nuestra.
Mucha gente, y sobre todo, mucho ruido
Algo que no esperábamos, había bastante afluencia, sobre todo grupos organizados con guía y altavoz, y cuando coincidía mucha gente en el mismo punto se armaba un jaleo sonoro que iba justo en contra de lo que uno espera en mitad de la naturaleza. La buena noticia es que basta con alejarte un poco del mirador más famoso y seguir andando para recuperar la calma. Los caminos se despejan rápido en cuanto sales del punto donde para todo el mundo.
Cómo seguimos hacia Tianzi Mountain
Desde aquí nos movimos en el bus interno del parque hasta Tianzi Mountain, que fue nuestra siguiente parada del día. El bus interno conecta bien las distintas zonas, así que no hace falta salir del parque para pasar de una a otra.
Con el ascensor y Yuanjiajie ya tachados, la mañana solo había empezado a lo grande. Y aunque cueste creerlo después de ver esto, el parque todavía guardaba otro golpe de efecto para la tarde. [Aquí te contamos qué nos encontramos en Tianzi Mountain.]