Asia, Hong Kong

Ciudad Amurallada de Kowloon: de zona sin ley al rincón más tranquilo de Hong Kong

Fuimos a la Ciudad Amurallada de Kowloon a hacer lo de siempre: pasear sin prisa, ver el Yamen, el jardín del zodiaco, la puerta sur, perdernos un rato entre bonsáis y estanques. Nada más. Ni sabíamos que hubiera una exposición ahí dentro, ni buscábamos ninguna sorpresa. Y aun así, en mitad de ese paseo tan tranquilo, no parábamos de repetirnos lo mismo: no hay quien se crea que esto fue, durante décadas, uno de los sitios más superpoblados y menos controlados del mundo entero.

Que sí, que suena a frase de guía turística exagerada. Pero no lo es.

De ciudad sin ley a jardín tranquilo (mismo sitio, dos vidas completamente distintas)

A primera vista, si no conoces su historia, el parque te puede parecer uno más: bonito, cuidado, con sus estanques y sus bonsáis, como tantos otros en Hong Kong. La gracia está en saber lo que pisas.

Todo empezó como un puesto militar chino a mediados del siglo XIX, con soldados y sus familias viviendo tranquilamente junto a la bahía. Hasta ahí, nada raro. El lío llegó después de la Segunda Guerra Mundial: el ejército japonés tiró las murallas abajo y, cuando Hong Kong volvió a manos británicas, aquel trocito de tierra se quedó en tierra de nadie. Ni era China, ni lo controlaba Reino Unido de verdad. Y ya sabéis lo que pasa cuando un sitio no es de nadie: crece sin ningún control.

Y vaya si creció. En los años setenta y ochenta llegaron a vivir ahí más de 41.000 personas amontonadas en un espacio que hoy ocuparía poco más que un par de manzanas, con más de 500 edificios pegados unos a otros, clínicas sin licencia, talleres clandestinos de fideos y de textil, y una buena dosis de juego ilegal y narcotráfico de fondo. Llegó a conocerse como la «ciudad de la oscuridad». El apodo no era ninguna casualidad.

Aquello se acabó a principios de los noventa. China y Reino Unido se pusieron de acuerdo, realojaron a los vecinos entre el 87 y el 89, y en 1993 empezó la demolición. Dos años después, en 1995, abrió el parque que hoy se puede visitar: un jardín de más de 31.000 metros cuadrados inspirado en la primera época Qing, dividido en ocho zonas. Paseando por él, cuesta bastante imaginárselo.

Qué queda hoy de la Ciudad Amurallada de Kowloon

De toda esa historia tan densa, en pie solo queda una construcción original: el Yamen, del año 1847, la única edificación Qing que sobrevivió y que ahora funciona como un pequeño museo de seis salas. Se conserva también la puerta sur, con las placas de granito originales que fueron apareciendo durante las obras, un jardín con las doce esculturas del zodiaco chino y una exposición permanente, la «Ciudad de los Mil Rostros», con una maqueta en bronce de cómo era todo aquello antes de tirarlo abajo.

Le dedicamos una tarde entera, más tiempo del que teníamos pensado, y fue de los ratos más tranquilos de todo el viaje. Esa es la sensación con la que nos quedamos: en una ciudad tan vertical y tan acelerada como Hong Kong, cuesta encontrar un sitio que transmita tanta calma como este parque. Y sabiendo lo que fue, todavía cuesta más.

La sorpresa con la que no contábamos

Aquí viene lo que no estaba en el plan. Paseando cerca de la entrada, un par de señoras se acercaron a ofrecernos entradas gratis para una exposición. Ni idea de que existiera, ni de la película en la que estaba basada. Dijimos que sí casi por curiosidad.

Se trata de «Kowloon Walled City: A Cinematic Journey», montada con los decorados reales de la película «Twilight of the Warriors: Walled In» (ganadora a Mejor Película en los Hong Kong Film Awards), y recrea ocho rincones de cómo era la vida ahí dentro: una tiendecita, una barbería, una clínica de medicina tradicional, una fábrica de bolas de pescado, una azotea, callejones estrechísimos… Estaba tan bien hecho que por momentos no parecía un decorado, parecía un sitio real. Salimos con unas ganas locas de ver la película, algo que jamás habríamos imaginado esa misma mañana.

Eso sí, la exposición es temporal: estará hasta mayo de 2028. Si te la encuentras, no te lo pienses.

Si vas a la Ciudad Amurallada de Kowloon: lo que necesitas saber

El parque, el Kowloon Walled City Park, abre todos los días de 6:30 a 23:00 y la entrada es gratis, Yamen incluido. La estación de metro más cercana es Sung Wong Toi, salida B3, aunque también llegan varias líneas de autobús y minibús.

Si la exposición del cine sigue abierta cuando vayas, funciona de 9:00 a 19:00, también gratis, pero con aforo limitado a 60 personas por pase y entradas que se reparten en el momento, no con antelación. A nosotros nos tocó de pura casualidad, así que al menos tú ya vas avisado; aun así, compruébalo al llegar, porque este tipo de sistemas cambia con facilidad.

Fuimos por la tarde, en transporte público como el resto del viaje, y perdimos la noción del tiempo ahí dentro. No es de los sitios que salen en todas las listas de imprescindibles de Hong Kong. Nosotros sí lo meteríamos, sin dudarlo. A veces lo mejor de un viaje no es lo más fotogénico, es lo que te deja pensando un rato después de haberlo visto.

¿La conocíais? Contadnos si la teníais en el radar o si, como nosotros, os habría pillado por sorpresa.

Ver el progreso de tareas más largas.ciudad-amurallada-kowloon.mdchoi-hung-edificios-monstruo.md

Llena tu Maleta

Conectores

Búsqueda web

Habilidades

llenatumaleta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *