Si has llegado aquí pensando “vale, ¿qué es exactamente la Ruta 66 y por qué todo el mundo está obsesionado con ella?”, quédate porque te lo cuento en tres minutos y sin enrollarme.
El día que decidimos recorrer la Ruta 66 no imaginábamos ni de lejos que nos iba a marcar tantísimo, la punto de ser nuestro viaje favorito hasta la fecha. La 66 no es solo una carretera con «gasolineras antiguas», es mucho más. Es museos con antiguedades que no verás en ningún otro sitio, es gente maravillosa con la que te encuentras por el camino, son momentos increíbles que van a quedar grabados en tu mente para siempre. Si nos preguntas si merece la pena recorrer 3.940 km para nosotros es un rotundo SI.
En esta pequeña introducción a modo de guía os contamos un poco por donde empezar para organizar EL viaje, y en sucesivos post os detallamos todo lo que tienes que saber antes de rodar por la carretera madre.
¿Qué es exactamente la Ruta 66?
La Ruta 66 nació en 1926 como la gran carretera que cruzaba medio país: desde Chicago hasta Los Ángeles, casi 4.000 km atravesando pueblos, desiertos, moteles de neón y muchísimo carácter. Fue la ruta de quienes buscaban un futuro en la Gran Depresión, el recorrido favorito de las familias americanas en los años 50 y la carretera de libertad absoluta en los 60 y 70.
Aunque dejó de ser carretera oficial en los 80, sigue muy viva gracias a sus tramos históricos, pueblos que la mantienen con orgullo y carreteras alternativas que conectan la experiencia. No es una línea perfecta: es un collage precioso lleno de historias, carteles enormes, gasolineras antiguas y personajes que parecen escritos para cine.
Las tres “versiones” de la Ruta 66 que nadie te explica
1. La Ruta 66 histórica
Es el trazado original. A veces está perfecto, otras un poco destartalado, pero aquí está la magia: diners clásicos, moteles con alma, pueblos que parecen congelados en otra época y lugares icónicos que siguen igual desde hace décadas.
2. Los tramos oficiales señalizados
Son los más cómodos: bien indicados, cuidados y pensados para que no te pierdas nada importante. Aquí la experiencia es más fluida y perfecta para quienes quieren disfrutar sin dramas.
3. Los tramos alternativos
Cuando la original no existe o sería meterte en un berenjenal, se continúa por carreteras secundarias o incluso por la interestatal. No tienen tanto encanto, pero son necesarios para avanzar y no perder días enteros.
La verdadera Ruta 66 es mezclar las tres. No hay otra.
Expectativas reales: lo bonito y lo que nadie te cuenta
No todo es cine, neones y moteles con encanto. También hay:
- Zonas súper cuidadas donde todo es foto tras foto.
- Pueblos medio vacíos donde el tiempo parece detenido.
- Tramos largos sin ver ni un alma, solo tú, la carretera y el horizonte.
Esa mezcla es justo lo que la hace tan especial. Hay días que parecen un museo al aire libre y otros en los que te sientes dentro de una novela del oeste, sin nadie alrededor.
Antes de organizarlo, ten claro esto
1. Cuándo ir
Primavera u otoño para no vivir dentro de un horno ni en un congelador. Nosotros elegimos septiembre y fue ideal, disfrutamos de una temperatura perfecta para viajar con nuestro Mustang descapotado la mayor parte del camino.
2. Cuántos días
Un mínimo de 12/14 si quieres disfrutarla. Más si te apetece hacer desvíos a Monument Valley, el Gran Cañón, Las Vegas o donde te lleve la cabeza. Pero como siempre decimos, cuantos más días mejor, más cosas podrás ver y más tiempo podrás dedicarle a cada sitio. Nosotros estuvimos 18 días en este viaje.
3. Presupuesto
No es low cost, pero se puede ajustar. Lo que más manda: vuelo, coche, alojamientos y gasolina. En nuestro caso el total fueron alrededor de 6500€ dos personas incluyendo además el desvío a Las Vegas y el Gran Cañon, los parques de Disneyland y Universal Studios en California, comidas, compras… en el año 2023.
De manera totalmente aproximada y para que puedas hacerte una idea teniendo en cuenta que los precios varían en función de la temporada:
- Coche: desde 50–70 €/día uno básico hasta 120–180 €/día si te animas con algo más potente (nosotros la hicimos en un Mustang descapotable y fue una pasada).
- Cargo por dejarlo en otro estado: casi todas las compañías cobran unos 500 € por entregar el coche en un punto distinto al de recogida.
- Alojamientos: 60–120 € por noche según motel mítico, hotel moderno o mezcla.
- Comidas: unos 25–45 € por persona al día.
- Gasolina: el precio medio ronda los 3,10 USD el galón en 2025. El gasto total dependerá sobre todo del vehículo que lleves, así que lo más práctico es hacer tus cálculos según su consumo.
4. Coche, moto, furgo o autocaravana
Lo que quieras, pero elige con cabeza. Nosotros tiramos la casa por la ventana con el descapotable y repetiríamos sin pensarlo. Donde te clavan es al devolver el vehículo en otro estado, así que elige según tus preferencias y presupuesto teniendo esto en cuenta. Nuestro Mustang fueron 2000€ a través del comparador BSP Auto y la empresa con la que teníamos el coche era Dollar Rent a Car. Pero te recomendamos mirar mucho, comparar y cogerlo con cancelación gratuita por si más adelante veis alguna oferta poder modificarlo.
5. Documentación y seguro
Pasaporte, ESTA oficial, permiso internacional si quieres ir tranquilo y seguro médico sí o sí. EEUU no es tu amigo si vas a urgencias.
6. Dinero y conexión
Algo de efectivo y una tarjeta tipo Revolut. En cuanto a internet, roaming o eSIM y te olvidas. Nosotros viajamos con Vodafone que es la compañía que tenemos actualmente. Con su roaming fue todo genial y no tuvimos que tirar de eSIM.
7. Equipaje
Ligero y práctico, sobre todo si vas en moto o en un coche con un maletero pequeño, ten esto en cuenta para no llevarte una sorpresa al abrir el maletero y darte cuenta de que no te caben las dos maletas enormes que traías facturadas. Vas a mover la maleta cada día y en ocasiones te vas a quedar en moteles sin ascensor y te va a tocar subir maletas a pulso por las escaleras, así que lo de “por si acaso” mejor en casa. Si eliges un Mustang te adelantamos que nosotros llevábamos una maleta grande y dos pequeñas de cabina, cabían justas en el maletero haciendo un poco de tetris, pero tengo que decir que ya sabíamos que iban a caber cuando lo elegimos porque no ha sido la primera vez que alquilamos este tipo de coche.

¿Cómo encaja en un viaje largo por Estados Unidos?
- Ruta 66 completa (Chicago → Los Ángeles): la experiencia más auténtica. Empiezas en Chicago, atraviesas ocho estados y terminas entrando en California como si fueras el protagonista de tu propia peli.
- Costa Oeste clásica: puedes hacer el tramo final desde Los Ángeles y enlazar con Grand Canyon, Las Vegas o San Francisco.
- Ruta 66 + parques nacionales: combina genial con Grand Canyon, Monument Valley, Zion o Bryce.
- Ruta 66 + Las Vegas: combinación top (nosotros nos casamos allí, pero eso ya te lo contaré en otro post).
¿Es un viaje para ti?
Sí, si te gusta conducir sin prisas, descubrir sitios con historia, dormir en moteles que parecen de película y sentir que formas parte del camino.
No, si buscas ciudades enormes cada día, museos a todas horas o cero improvisación.
La Ruta 66 es un roadtrip de los que te cambian la forma de viajar.
Y ahora sí: cómo organizar tu propia Ruta 66
En los siguientes posts voy a explicarte, paso a paso:
- Historia sobre la ruta 66
- Cómo montar el itinerario
- Consejos sobre coche, conducción y alquiler
- Dónde dormir (con lista de moteles míticos)
- Dónde comer (esas paradas imprescindibles)
- Qué llevar en la maleta
- Nuestras paradas favoritas
- Qué merece la pena y qué no
- Nuestro planning completo día a día
- Spot que no te puedes perder para publicar en redes
- Tips y consejos para que el viaje vaya sobre ruedas…
Y todo esto para que montes tu propia aventura sin depender de nadie, usando lo que aprendimos a base de carretera, risas, sustos tontos y momentazos. Prepárate, porque lo que viene no es una ruta cualquiera: es la Ruta 66 a nuestra manera, sin filtros y con experiencias reales.
Así que súbete con nosotros, que lo que te espera es un viaje que engancha, que se vive a lo grande y que, te lo digo ya, te va a dejar con ganas de más.